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¿A quién más le conviene BIM?

Promover la colaboración es una característica fundamental de BIM. Gracias a que permite que diversos integrantes del equipo trabajen en el mismo proyecto simultáneamente, un esfuerzo colectivo facilita una estrategia holística frente a la construcción. ​Al recibir retroalimentación y comentarios expertos de contratistas, vendedores, proveedores, y sub-proveedores, el arquitecto puede reducir la labor de cada integrante y simplificar el trabajo. Esto deja satisfecho al arquitecto; la tecnología lo hace un diseñador más eficiente, más rápido y mejor.

BENEFICIA A LOS CONSTRUCTORES:

A fin de cuentas, los dueños de las instalaciones pueden ser los más favorecidos con BIM.

Pueden participar en discusiones de diseño a lo largo de todas las fases, aportando conocimiento y comentarios antes de poner un solo ladrillo y en cada paso del proceso. Se reducen los pedidos de cambios, ahorrando grandes sumas de dinero. Es uno de los motivos por los cuales la GSA ha exigido el uso de BIM para proyectos. Los propietarios se dan el lujo de hacer cambios sin incurrir en costos adicionales para el proyecto, eso sin importar cuántas veces se cambie el diseño; los datos permanecen constantes, coordinados y precisos entre todos los interesados.

A LOS INGENIEROS:

Los ingenieros requieren contenido que puedan insertar en los sistemas activos que diseñan y pueden dedicarse entonces a otras responsabilidades, con la tranquilidad de saber que los datos que contienen son exactos, fiables e intercambiables fácilmente con las herramientas de análisis y visualización en que pueden confiar. Al usar objetos BIM provistos por el fabricante o el arquitecto, pueden ahorrar tiempo al no tener que crear los objetos ellos mismos.